sábado, 26 de febrero de 2011

Revista El Bocachico Letrado


Ya está en circulación la revista de la tertulia. Una oportunidad para explorar los maravillosos mundos de la literatura regional.

Más de setenta personas asistieron al acto de lanzamiento de la revista, esperamos tener muchos más lectores y seguidores en nuestro blog. La revista es de distribución gratuita, para obtenerla puedes contactarte por nuestro blog o con cualquiera de los integrantes de la tertulia. Esperamos muchos comentarios y muchos aportes para futuras ediciones.


jueves, 10 de febrero de 2011

HOMENAJE A DAVID SÁNCHEZ JULIAO


EL CAMINANTE HA MUERTO

Por Antonio Mora Vélez.

El caminante ha muerto. Detrás de sus huellas

hay un centenar de valles irrigados

con su mensaje de palabrero zenú.

Era su estirpe la del guerrero que cree más

en el fuego, en el filo y en la contundencia

del verbo iluminado.

La del cantor que decidió contagiar

el paisaje de alegría con sus cantos

y decirles a las golondrinas y a los camajones

que no todos los hombres se miden

en la vara de los sueños.

El caminante ha muerto. Y con su muerte

se recienten las cuitas de las ceibas

milenarias y de los bocachicos rebeldes

que luchan en silencio contra la tempestad

de las palmeras salvajes.

El caminante ha muerto y con él muere

el porro del hermano

y la risa antídoto de la mala ventura.

Y por él están llenos de flores negras

los montes y veredas,

el río de sus padres ancestrales corre

con la velocidad de la tristeza

y un espasmo sacude la epidermis del valle

de Melxión, como si la tierra toda con sus hijos

sintieran su partida y reclamaran su querencia.

El caminante ha muerto porque

después de recorrer tantos caminos

con sus cuentos

y de sembrar tantas semillas de verdad

con sus voces,

decidió abonar con su cuerpo y con su luz

la tierra que hoy lo llora.

Pinchorroy - Alexis Zapata Meza


¿Dónde estará Pinchorroy, nuestro príncipe del agua?

¿Dónde, si no tiene deudas con nadie?

¿No estará buscando el grito con que los vientos

llaman a los sordos?

Su sencillez en la pobreza fue nuestra mejor riqueza.

Negó en su rostro las formas de la insistencia.

Sobrellevó la ternura sin cederle terreno al egoísmo.

Gota a gota, repasando ensoñaciones hizo la ciénaga.

- Nada de sembrar peces, le advirtieron los padres.

- Ah, caramba, si para pescar fue que la hice, contestó.

La luz de sus ojos salió sin escándalo

a tejer el invierno que necesitaba.

Espina a espina, escama a escama, luz a luz,

sombra a sombra, hizo el bocachico.

- ¡He aquí la salvación! dijo alguien.

- Aquí si estará la salvación, replicó Pinchorroy,

siempre y cuando en cada uno de ustedes exista un río

donde cualquiera pueda ir a pescar.

Como nadie repite la bondad de Pinchorroy

ahora el pez se derrota sin raíz en el río,

se desgrana gota a gota, escama a escama,

espina a espina, y nos cae encima,

como otra deuda con los dioses.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Ahora - Antonio Mora Vélez





Ahora que el aire y el mar son ajenos,

que no se pueden mirar las flores

de los mangles ni grabar el vuelo

de los alcatraces.

Ahora que las palmas han modificado

el paisaje de las parcelas solitarias.

Ahora cuando las palabras

tratan de ocultar la ruta de la sangre

y la luz de los corazones

es acribillada por el fuego.

Ahora que la vida es un derecho extraño

y la muerte es la principal

actriz de esta tragedia.

Ahora que los personajes del segundo acto

nos hacen sentir espectadores

de otro drama.

Ahora que la oscuridad y la luz

son las dos caras pensantes del cuerpo

enfermo que amamos y pisamos.

Ahora, frente al olvido dirigido

que trata de ocultarnos

las argucias palaciegas del monarca

y los floretes de sus mosqueteros…

Ahora, en este refugio de libros

y de discos que me alimentan

y me sustentan la esperanza,

tengo la desagradable sensación

de no estar en mi tierra y en mi cielo,

sino en un inmenso estercolero,

asfixiándome,

calculando cada pisada,

evitando la sorpresa de las ratas.

viernes, 4 de febrero de 2011

Asi opina la gente

POR QUE SIGO AL BOCACHICO LETRADO.

Hernando Puentes Lozano ‎"Bocachico Letrado" ingenioso nombre digno del equipo que lo conforma, llama la atención de por si...el Bocachico es popular y sabroso.. así deben ser sus tertulias y sus actividades..por ello el nombre me parece autóctono y a la medida de lo que persigue.. ¿Letrado?? aquí se pone más interesante.. Suena a pensador, intelectual, creativo.. sus éxitos no se auguran.. se perciben

Aixa Mendoza Todos debemos elegir contactos que siempre dejen una enseñanza, que tengan afinidades, que puedan servirnos de modelo para el cumplimiento de objetivos en la vida, el bocachico letrado ha dado muestras de organización, constancia y seriedad, por eso me plació tenerlo entre mis amistades más selectas.

Ricardo Báez El bocachico es una delicia de pescao, y es un plato tradicional en el país. Y si es Letrado, mejor, porque no solo deleita el paladar sino el alma. Y en esta red "social" tan superficial en muchos aspectos, personajes como él deben tener la atención y el respeto de nosotros, los a veces no tan letrados. Para mí es un gusto doble saberme en su lista de contactos.

Martha Lucìa Lugo Villadiego Sigo al Bocachico Letrado porque me acogió sereno en su plácida corriente, me guía por su cauce, me invita a sus paradisíacas playas, me previene de los remolinos y cantiles y me fertiliza con su néctar pardo y su limo sacro. Para colmo, anfibia como soy, me ha ofrecido a la literatura de carnada

Dina Luz Pardo Olaya Una mañana madura de diciembre, las aguas del río Sinú

me regalaron los intensos, apetecibles e inconfundibles sabores

de una viudad de bocahico

con yuca, ñame y plátano amarillo

sobre hojas de bijao.

Ese mismo diciembre cuando la luna tímidamente nos poseía,

en medio de poetas, cuentistas, humoristas, bailarines,

críticos y ensayistas, fui parte de “El Bocachico Letrado”,

fui parte de afectos, de la camaradería,

fui la pequeña en medio de intelectuales amigos,

sencillos y admirables como los grandes hombres de la sabana.

Yo no soy sólo amiga de El Bocachico Letrado,

soy parte ellos y ellos de mí,

mi cariño los saluda y los aplaude

por tan afamable grupo y tertulia literaria

de la que me enorgullezco ser miembro honorario

nombrada por los pesos pesados de El bocachico Letrado”.

lunes, 31 de enero de 2011

Un Minicuento de Rubén Darío Otálvaro



PERSONAJE

Quizás la historia de un escritor es la historia de todos los escritores. Bosquejar un fragmento de esa historia es el fin de este relato. Para nuestro escritor llegar a ser Homero, Dante, Shakespeare, Cervantes, Kafka, Joyce, Goethe, Borges, era su más alto sueño. Y en el ocaso de su vida, como un regalo de los dioses, le fue dada en un sueño la historia de la humanidad. Al sentarse ante la pantalla de su portátil recordó con singular claridad las imágenes y las palabras y tuvo la certidumbre que escribiría una novela de novecientos setenta y nueve capítulos, en los que narraría: la pasión, resurrección y ascensión de Aquél que había de morir en la cruz, hecha con la madera de sus sueños, los horrores del infierno y las dulzuras del cielo, las mercedes y las acechanzas de Dios; tejería el arco iris del Espíritu, el lento y fatal vuelo de los días, el rumoroso río del tiempo cósmico, el vastísimo instante y la divina eternidad; contaría las hojas de los sueños y los rostros de la vigilia, la insoportable y trágica soledad de los humildes huérfanos del mundo, de las verdes brevedades del caos; describiría los vagos caminos de la sangre y los mil y un viajes de los huesos, los colores otoñales del alma, los misteriosos pájaros de la memoria y los inasibles peces de la realidad; reseñaría el frío fuego de la fe, el asomo asombroso y momentáneo de la felicidad, las memorables metáforas y los severos pensamientos; escribiría, para salvarla del olvido, la saga de ese animal nacido para el dolor y símbolo célebre de la muerte, la triste historia de ese nadie que intuye que algo en el barro de su ser propende hacia el polvo. Cuando se disponía a pulsar la primera tecla, un malestar inesperado lo interrumpió y al volver del baño, le fue imposible, después, recordar la visión, entonces, lo acobardó una sensación de impotencia y vacío; se levantó, escribió YO y salió a la calle en busca de la noche, de donde no regresaría jamás.